Bolardos de Seguridad

Cuando se trata de escoger bolardos de seguridad, la tarea no es tan sencilla como parece, ya que la variedad es enorme y nos dificultan la elección. Quizá el hecho que sean destinados para la seguridad, sea suficiente para que nos inclinemos por los bolardos de metal, ya sean bolardos de reciclaje, bolardos de metales, bolardos de concreto o bolardos de hierro fundido. Pero no sólo el material es un punto a tomar en cuenta para elegir un bolardo de seguridad.

Funciones de los Bolardos de Seguridad

bolardos de seguridadLos bolardos de seguridad son usados para distintas funciones que se podrían encasillar como de “seguridad”. Lo más común es verlos en calles y aceras evitando el pase de vehículos en una determinada zona o área, este es sin duda el uso más frecuente de los bolardos de seguridad, pero no el único. También pero con menos frecuencia, podemos observar bolardos de seguridad en el frontis de un local comercial como un banco, una tienda o quizá un restaurante; en este caso el bolardo de seguridad tiene la función de evitar los robos por alunizaje (modalidad de robo que consiste en estrellar un vehículo motorizado en el frontis de un establecimiento, con la intención de hacer un forado por el cual se pretende realizar dicho robo).En otras ocasiones encontramos bolardos de seguridad en aparcamientos o en zona de estacionamiento de coches, estos más que de seguridad tienen un función de demarcación y prevención, pero también podemos catalogarlos como bolardos de seguridad.
Teniendo en cuenta todas sus funciones podemos tener una idea cuál elegir. Si el bolardo va a tener una función preventiva y va estar lejos de la presencia de los coches, podríamos optar por un bolardo de plástico o un bolardo de concreto; sin embargo si el bolardo de seguridad en cuestión puede estar expuesto al toque de algún coche, la opción más inteligente será el bolardo elaborado de algún metal. Este pequeño detalle es muy importante ya que el bolardo puede sufrir impactos que no podrían resistir, y tendrían que ser cambiado constantemente por deterioro o averías propias de los impactos.