La animación en tres dimensiones implica el proceso de un volumen de datos considerable. La cosa se complica cuando se trata de procesar muchos fotogramas, proceso que puede consumir muchas horas y energía del ordenador, exigiendo buenos motores de renderizado y otras veces incluso varios ordenadores haciéndose cargo al mismo tiempo de esa tarea.
La interconectividad entre las diferentes máquinas implicadas en el proceso de los datos pertinentes asegura mayor velocidad. Comparten los datos entre todos y van realizando al mismo tiempo todas las operaciones que permiten transformar los cálculos geométricos en imágenes bidimensionales. Este grupo de computadoras ocupadas en la tarea de la renderización es lo que se llama granja de renderizado o render farm.
En los procesos de animación digital, con la modernización del cine y la introducción de procesos de edición enteramente virtuales y no lineales, se introduce una terminología nueva. Lo que tradicionalmente se llamaba fotogramas, ahora se llama corrientemente frames. Se trata, en resumidas cuentas, de cada una de las imágenes estáticas que componen una película, y que, unidas entre sí y reproducidas una detrás de otra, producen en el ojo humano la impresión de movimiento.
El proceso informático de cada uno de estos frames es sumamente complejo, dado que cada uno contiene mucha información, relativa a los componentes de la misma, a su ubicación dentro del cuadro, a su iluminación y color, etcétera. A veces, solamente el proceso de unos minutos de película puede llevar varios días. Para evitar esto, es necesaria una red de ordenadores volcados en la tarea: podemos contar con nuestra propi granja de render o bien contratarla como servicio externo; pero en resumen, siempre agiliza de manera increíble todos los procedimientos de animación.



